De nuestros estatutos.

El Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", situado en Montevideo, Uruguay, es una comunidad humana, eclesial y educativa a la que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) le ha confiado la tarea de formar a los futuros pastores del pueblo de Dios (cf. PDV 60-61; OT 4).
Fue erigido el 21 de febrero de 1880 por el Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay.
La finalidad de este Seminario es la formación integral de los futuros pastores de las Iglesias locales del país.

lunes, 20 de junio de 2011

Seminaristas de Montevideo en quincenario "Entre todos".

Celebración fraterna de seminaristas.


Invitados por el novel presbitero Sebastián Pinazzo, los once seminaristas de la Arquidiócesis, tuvieron el pasado jueves 2 de junio, un lindo momento de celebración fraterna, con motivo de la ordenación sacerdotal de Sebastián. Precedido de un aperitivo, compartieron la cena en medio de anécdotas y chanzas.
Si bien no se pasó lista de los asistentes, el cronista y fotógrafo de ENTRE TODOS, anotó los asistentes, que aquí van:
- Luis Ferrés (Curso Introductorio).
- Sebastián Amoedo (Curso Introductorio).
- Mauricio Cabral (2do. De Filosofía).
- Gregory Núñez ( 1º de Teología.)
- Mathías Soiza (1º de Teología).
- Ariel Cifuentes (2º de Teología).
- Leonardo Vernazza (2º de Teología).
- Álvaro Rodríguez (3º de Teología).
- Dante Araújo ( 3º de Teología).
- Ricardo Villaba (3º de Teología).
- Mauro Fernández (4º de Teología).
Luego de la cena, se presenció el partido entre Vélez Sarfield y Peñarol en el Amalfitani, donde, si bien no todos eran hinchas aurinegros, se escucharon tres gritos de alegría: en el gol de Peñarol, en el penal marrado por el Tanque Silva y en el pitazo final del árbitro que indicaba la clasificación de los aurinegros para la final con el Santos.

Fuente: Entre todos.

martes, 7 de junio de 2011

Ordenación Diaconal de Fernando Perera.


El sábado 7 de mayo, en la ciudad de Trinidad fue ordenado diácono al servicio de la Iglesia que peregrina en San José y Flores el seminarista Fernando Perera.

Fernando realizó su formación en nuestro Seminario y a la vez fue participando pastoralmente en distintas comunidades de la Diócesis de San José de Mayo, a la que pertenece. Estuvo cuatro años seguidos en la parroquia Nuestra Señora de Luján en Trinidad, por eso ese fue el lugar que eligió para su ordenación diaconal.

La templada tarde fue el marco perfecto para la ordenación, con poco sol, pero no muy fresca. En la canchita detrás del templo parroquial fue armado un hermoso Altar y se preparó el lugar con muchas sillas. Una media hora antes de la celebración estaban ocupadas todas las sillas. La celebración contó con la presencia de un poco más de 400 personas.

En la el comienzo de la liturgia de ordenación, el Padre Marco Antonio Jorquera, su actual párroco, lo presentó y pidió la ordenación al Obispo: “según el parecer de quienes lo conocen y presentan, después de consultar al pueblo cristiano, doy testimonio que ha sido considerado digno para el orden de los diáconos”

En la homilía, hablándole particularmente a Fernando, el Obispo dio gracias a Dios por su vocación, al igual que el sí de tantos sacerdotes, religiosos y religiosas presentes: “…agradecer a Dios que te llamó, porque toda vocación es don de Dios, es inmerecida, siempre nos queda grande, Dios no elige capaces, sino que capacita a los elegidos, porque nos elige nos capacita para la misión”, dijo el Obispo.

Casi al final de la hermosa y animada celebración (que preparó y animó en los ministerios del altar y en la música nuestro seminario), Fernando agradeció la presencia de todos, muy emocionado donde destacó fundamentalmente a su familia: “gracias Padre por la vida y por todos aquellos a quienes vas poniendo en mi camino, a mi familia, un tesoro donde elegiste que naciera con el amor de mi gente”. Se emocionó mucho al hablar de su hermana Laura, a la que calificó como “su segunda madre” y ante su emoción, un aplauso espontáneo de toda la gente.

Queremos destacar su cercanía con los jóvenes durante todo su proceso de formación, lo que hizo que en dicha celebración estuvieran presentes muchos de los que él ha acompañado en la Pastoral Juvenil de la diócesis. En los agradecimientos les decía: “Gurises, mil gracias por todo lo compartido, han sido una pasión pastoral el estar junto a ustedes, sigan apostando por confiarle la vida a Jesús, su proyecto es su felicidad, elegir vivir es vivir con Él como garante y compañero, tienen mucho para dar…, jóvenes lo que hemos visto, vivido y oído no lo podemos callar, callar es apagarnos, acomodarnos, bajar los brazos, la experiencia rica de la intimidad con Jesús y la experiencia con otros es lo que están llamados a vivir como amigos de él, no lo callen en sus vidas nunca, ni tampoco en sus corazones… pongan todo en sus manos”.

Finalizada la Misa, en la que lo acompañó también todo el presbiterio diocesano y algunos sacerdotes amigos, entre ellos salesianos y oblatos, se compartió un brindis en el patio de la Parroquia y un video, creado por los jóvenes, que, a modo de biografía, iba repasando la vida del nuevo Diácono de 27 años.

Gentileza del seminarista Andrés Paredes.

Campeonato de Fútbol en Domingo Savio.



Se realizó el pasado viernes 3 de junio un encuentro deportivo, en las canchas del colegio Domingo Savio.
Allí estuvieron presentes los integrantes de las distintas casas formativas, que concurren a la facultad de Teología. Participaron: los Salesianos, los Carmelitas, los Neocatecumenales y el Clero Diocesano.
En este evento salieron vencedores los Carmelitas, que nuevamente se quedaron con la copa, pero más allá de eso, lo que se quiso fue promover un espacio de encuentro y de intercambio fraterno, donde pudiésemos dispersarnos y divertirnos juntos antes de los exámenes.
Al finalizar hicimos un compartir, para el cual, cada casa se preocupó por llevar algo rico para reponer energías.
Finalizado el fútbol nos regresamos,  apenados por no haber vencido, pero contentos por haber podido participar de una instancia tan agradable y formativa, que lo que intenta es fomentar el diálogo y la relación entre los formandos de las distintas casas de formación. 

Gentileza del seminarista Nicolás Abreu.