De nuestros estatutos.

El Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", situado en Montevideo, Uruguay, es una comunidad humana, eclesial y educativa a la que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) le ha confiado la tarea de formar a los futuros pastores del pueblo de Dios (cf. PDV 60-61; OT 4).
Fue erigido el 21 de febrero de 1880 por el Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay.
La finalidad de este Seminario es la formación integral de los futuros pastores de las Iglesias locales del país.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Tomado del blog de la Parroquia de La Barra.

El pasado domingo 20 de noviembre, a las 18 horas, en nuestro Templo Parroquial, presidida por el Obispo Auxiliar de Montevideo, Mons. Milton Tróccoli, se celebró la Eucaristía - en la Solemnidad de Cristo Rey - en la cual fue admitido como candidato a las sagradas órdenes, el seminarista Mathías Soiza López, el cual desde hace casi tres años realiza su entrenamiento pastoral los fines de semana en esta Comunidad Parroquial.

Se reunió una gran Asamblea compuesta por los parroquianos, integrantes de las Capillas de San Antonio y San Luis, los vecinos de la zona de Cabaña Anaya, compañeros del Seminario y muchas amigas y amigos de distintos lugares de la Ciudad.

Fue un hermoso momento lleno de profunda dimensión espiritual en la Celebración, muy animada por los cantos y la participación de los fieles.
Mathías fue interrogado por el Obispo según el rito de admisión y luego incorporado al presbiterio desde donde acompañó la celebración sirviendo al altar.


Al finalizar la Celebración, se compartió un momento fraterno junto a un brindis, durante el mismo se proyectó una presentación de fotos y textos en los cuales se mostró la actividad desplegada por Mathías en nuestra Parroquia en estos tres años de servicio.

Agradecemos a todos los que nos acompañaron expresando la gratitud por el servicio de Mathías y el compromiso de rezar para que Dios le siga sosteniendo en este proposito.

Admisión del seminarista Leonardo Vernazza.



En la mañana del primer domingo de adviento, el seminarista Leonardo Vernazza fue admitido como candidato al Orden Sagrado para la Arquidiócesis de Montevideo, por medio del Obispo Auxiliar, Mons. Milton Tróccoli. La misma se celebró en la parroquia Sagrados Corazones de la calle Possolo, del barrio Las Acacias.

Acompañado por su familia,por las comunidades de Obra Banneux, de la que proviene Leonardo, de Possolo, de San Pedro, y espiritualmente por la de La Teja, y la del Seminario, el mencionado seminarista se comprometió a seguir adelante con la formación, y a fortalecer su respuesta a la vocación que el Señor le regaló.

Fueron significativas las palabras del Pbro. Adolfo Amexeiras, capellán de Obra Banneux, que destacó el regalo que el Señor le hace a una comunidad inserta en un barrio que la prensa estigmatiza como uno de los más inseguros, pero en la que el Señor suscita nuevos brotes, como el pasaje a la Universidad de cinco jóvenes de Banneux, la profesión de los primeros votos de la hermana Verónica (HH. Vicentinas, que atienden la policlínica Santa Rita, de la calle Aparicio Saravia y Enrique Castro, barrio Marconi), y la admisión de nuestro hermano Leonardo.

Fue una celebración sencilla pero muy cálida y sentida. Una vez más el Señor se manifestó presente en medio de su pueblo. 

martes, 8 de noviembre de 2011

Admisión del seminarista Germán Celio.


Compartimos el testimonio de nuestro hermano, Germán Celio, con motivo de su admisión al Orden Sagrado, el pasado 30 de octubre, en Dolores.

Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dice: "¿Qué buscan?" Ellos le respondieron: "Rabbí - que quiere decir "Maestro"- ¿dónde vives?"
Les respondió: "Vengan y lo verán." Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima. (Jn 1, 38-39)

Con esta palabra, reflexionábamos junto a los adolescentes el domingo 30 de octubre pasado, en la Jornada Diocesana en Dolores. En ella viví la alegría de ser admitido a las Sagradas Órdenes por parte del Obispo.  Fue un momento de intensidad, de paz, de alegría, en una Eucaristía, vestida de color, de música, de entusiasmo.
Como un regalo de Dios, voy renovando el sí con mayor firmeza, y en este caso con un gesto exterior, decir Sí quiero, al Obispo y en él a la Iglesia de Mercedes.
Me encuentro dentro de este camino de formación, cursando el segundo año de la Teología, el sexto del Seminario.
Cada vez que vuelvo a decir sí, surge en mi la necesidad de afianzarme en el camino recorrido, y en él se muestran muchos rostros de personas que han sido puntales, tanto en el camino de discernimiento previo al Seminario, como en el camino de formación: el Obispo, sacerdotes, diáconos, laicos, y especialmente los adolescentes y jóvenes con los que vengo compartiendo desde hace diez años en diferentes parroquias. Actualmente, acompaño en la actividad pastoral de los fines de semana, a la comunidad de Rosario. También ha sido muy importante en este camino mi familia, con su testimonio y con su apoyo, que han ido madurando en estos años, me han mostrado también la alegría y el amor.

Vengan y lo verán, es el llamado que nuevamente Jesús me hace hoy, y me invita a quedarme con Él. A permanecer en Él, como los sarmientos en la vid. Permaneciendo en Jesús, dejándome podar por el viñador, ofreciéndole los frutos que a Él le pertenecen, encuentro la plenitud de mi vida, y esa es la vida que quiero compartir.