De nuestros estatutos.

El Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", situado en Montevideo, Uruguay, es una comunidad humana, eclesial y educativa a la que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) le ha confiado la tarea de formar a los futuros pastores del pueblo de Dios (cf. PDV 60-61; OT 4).
Fue erigido el 21 de febrero de 1880 por el Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay.
La finalidad de este Seminario es la formación integral de los futuros pastores de las Iglesias locales del país.

sábado, 26 de abril de 2014

PASCUETAS 2014


Con gran alegría Pascual, les contamos que el pasado lunes 21 de abril, reunidos todos en nuestra casa, tuvimos la gracia de celebrar la Pascua.


Dicha celebración fue presidida por el arzobispo de Montevideo, Mons. Daniel Sturla, quién nos visitó junto a Mons. Nicolás Cotugno, arzobispo emérito de dicha arquidiócesis.


Realmente, la Misa fue celebrada por todos con gran devoción, gozo y alegría. Y podemos decir, muy agradecidos a Dios, que dicho clima se extendió durante toda la octava de Pascua.



Con esta gran alegría de Cristo Resucitado, nos unimos a ustedes en la alabanza al Cordero sin mancha que venció a la muerte y en la oración para que esta Buena Noticia sea anunciada a todos.

sábado, 12 de abril de 2014

Testimonio del seminarista Nicolás Abreu sobre los gestos cuaresmales.

Dios no se revela mediante el poder y la riqueza del mundo, sino mediante la debilidad y la pobreza: «Siendo rico, se hizo pobre por nosotros…».

Movidos por el deseo de salir a anunciar la alegría y aprovechando el tiempo de la cuaresma, donde la Iglesia nos invita a caminar con Jesús por el desierto, (las periferias de nuestra ciudad) donde vemos su rostro en aquellos que sufren, que están solos, abandonados, marginados y pasando frío y hambre, pero sobretodo faltos de la ternura, la cercanía el cuidado y el amor, hacia allí nos sentimos llamados.

Viendo las realidades de nuestras comunidades, buscamos el rostro de Jesús, lo encontramos pasando gran necesidad junto a una familia muy humilde y sencilla de Casabó.

Allí nos recibió el padre Jorge Techera, párroco de la parroquia San Alberto Hurtado, Ariel Cifuentes,  diácono, (que pronto será ordenado sacerdote) y Bernardo Godoy miembro de la comunidad que poseía conocimientos de albañilería, por medio de ellos conocimos a esta familia del barrio que nos recibió. Una mamá joven, con 6 hermosos hijos todos pequeños, que no tardaron en manifestarnos su alegría y afecto.


La vivienda tiene muchas necesidades es realmente muy precaria, tenía una habitación donde duermen que no tenía piso, era muy fría, húmeda y genera mucha suciedad, sobre todo con las lluvias, imaginamos que terrible pasar el invierno en esas condiciones.

Nosotros durante la cuaresma, semana a semana fuimos  juntando en las celebraciones por medio de colectas un dinero, que decidimos destinar para la compra de los materiales necesarios para la construcción de piso de esta vivienda.

Como seminaristas experimentamos que felicidad es poder ser las manos de Cristo al servicio de los más pobres. Fue una experiencia preciosa donde pusimos nuestras manos al servicio del corazón. Esta obra requería 5 voluntarios esta vez eramos todos del interior del país y participaron: de la Diócesis de Salto: Bruno Scarabini, Nicolás Nuñez y Santiago Polti , de la Diócesis de Mercedes: Alfonso Tolosa y yo por la Diócesis de Tacuarembó.


Fue lindo el tiempo que pudimos estar allí, donde almorzamos y compartimos numerosas charlas, culminamos la tarde dando gracias a Dios por ayudarnos a ver que son los pequeños gestos cotidianos los que pueden cambiar nuestra sociedad, hacerla más justa y más solidaria.

Nuestro Papa Francisco nos decía en su mensaje cuaresmal: “La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele".

A imitación de nuestro Maestro, estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas. La miseria no coincide con la pobreza; la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza.

Es hermoso experimentar la alegría de extender esta buena nueva, de compartir el tesoro que se nos ha confiado, para consolar los corazones afligidos y dar esperanza a tantos hermanos y hermanas sumidos en el vacío. Se trata de seguir e imitar a Jesús, que fue en busca de los pobres y los pecadores como el pastor con la oveja perdida, y lo hizo lleno de amor. Que unidos a Él, podemos abrir con valentía nuevos caminos de evangelización y promoción humana”.

Nuestro patrono el Cura de Ars, tiene una frase que recoge y sintetiza el sentir de todos nosotros: “Que hermoso, que grande es entregar a Dios tu juventud. Qué fuente de alegría y dicha”.

Les pido que recen por nosotros, que el Señor los bendiga y la Virgen de los 33 los guie. No tengas miedo de entregar tu vida a Cristo, no dejes su llamado sin una respuesta.
                                                                                                                     
Nicolás Abreu

Seminarista de Tacuarembó

viernes, 11 de abril de 2014

4º de teología 2014

Les presentamos la comunidad de 4º de teología 2014:

                                                                       
                       


Marcelo Marciano - Arquidiócesis de Montevideo 




Mathías Soiza - Arquidiócesis de Montevideo      

     


                   Gregory Núñez - Arquidiócesis de Montevideo                                                                                                                 



                
                                                

3º de teología 2014

Les presentamos la comunidad de 3º de teología:








Luis Eloy Arrué
Diócesis de Florida










Nicolás Abreu
Diócesis de Tacuarembó










Mauricio Cabral
Arquidiócesis de Montevideo

2º de teología 2014

Les presentamos la comunidad de 2º de teología 2014:








Alfonso Tolosa
Diócesis de Mercedes





 




Fermín Otegui
Arquidiócesis de Montevideo

 








Juan Andrés Verde
Arquidiócesis de Montevideo











Andrés Paredes
Diócesis de san José

1º de teología 2014

Les presentamos la comunidad de 1º de teología 2014:

                                                                                                                        






Sebastián Alcorta
Arquidiócesis de Montevideo 









Marcos Quintanilla
Diócesis de Melo









Luis Ferrés
Arquidiócesis de Montevideo

2º de filosofía 2014

Les presentamos la comunidad de 2º de filosofía de 2014:









Sebastián Veneri
Arquidiócesis de Montevideo









Lucas Ripoll
Diócesis de Salto









Bruno Scarabini
Diócesis de Salto

1º de filosofía 2014

Les presentamos la comunidad de primero de filosofía 2014:








Nicolás Nuñez
Diócesis de Salto









Santiago Scheeffer
Diócesis de Salto



                                                                    




Nicolás Varela
Arquidiócesis de Montevideo




                                                               
                                                                     



Andrés Soárez
Diócesis de Salto







Santiago Polti
Diócesis de Salto









Ignacio Guanco
Diócesis de san José

Introductorio 2014

Les presentamos la comunidad de introductorio 2014:





                     



Martín Chocho
Arquidiócesis de Montevideo









Andrés Chiribao
Arquidiócesis de Montevideo







Carlos Fleitas
Diócesis de Salto

Testimonio del seminarista Juan Andrés "Gordo" Verde sobre su experiencia y compartir repartiendo comida a los más necesitados.

Como comunidad, nos hemos comprometido a vivir este tiempo de Cuaresma con intensidad. Por eso hemos querido hacer unos cuantos gestos de solidaridad, de servicio y de entrega hacia los demás.

"De estos gestos cuaresmales que el Seminario nos propuso vivir, me tocó participar del Movimiento Luceros. Una experiencia verdaderamente única! Lo hice junto a los seminaristas de introductorio, sumándonos a lo que cada miércoles los Luceros suelen hacer. Se trata de salir a repartir un poco de cariño a las personas en situación de calle y junto a eso, un plato de comida caliente que los mismos chicos preparan. En criollo: llevamos un mensaje de amor para el alma, acompañado de un plato caliente pa´ la panza. (El video del link dura dos minutos y lo detalla muy bien).


La iniciativa del Movimiento Luceros surgió entre jóvenes del Prado, luego de una peregrinación Mariana. Los chicos volvieron muy entusiasmados y comenzaron a juntarse semanalmente a rezar el Santo Rosario. Pero ese entusiasmo nunca terminó, sino que fue creciendo. La oración movió sus corazones para no quedarse de brazos cruzados. 
Fue así que comenzó el Movimiento: partió de María, la oración y el compromiso por los más necesitados, según las reales posibilidades de unos jóvenes de entre 15 y 23 años. La cosa fue creciendo y había que darle una mayor solidez y continuidad a tan lindo emprendimiento. Dios sopló fuerte y claro, de forma que los Padres Carmelitas del Prado los recibieron de puertas abiertas. No sólo les cedieron un lugar para usar de cocina y punto de encuentro, sino que también los incorporaron como un apostolado de la Parroquia.
Hoy en día, son muchísimos los jóvenes bachilleres y universitarios que vienen de distintos lados del País a compartir esta experiencia: la de ser un Lucero en la oscuridad, llevando "Luz" donde verdaderamente hace falta. Una luz que saben que no les pertenece, porque viene de Dios, pero que con su tiempo, cariño y dedicación, son capaces de transmitir a cada persona con quien se encuentran. Una experiencia verdaderamente enriquecedora!! y vos también podes ser parte!!
Una breve anécdota de este miércoles en particular: luego de haber terminado nuestro recorrido, (ya que nos dividimos en caravanas para hacer distintos recorridos) notamos que nos sobraban dos bandejas con comida. Fue entonces que frenamos en la puerta de un hospital público y nos encontramos con un paisano. Tenía cara de cansado y estaba acompañado de un funcionario del hospital que al parecer, había terminado su horario. No sabíamos si ofrecerles comida o no, ya que no tenían aspecto de estar pasando hambre. Pero frenamos a saludar. Nos presentamos y les dijimos lo que hacíamos. Fue entonces que nos dimos cuenta de que el hombre más que cansado, estaba triste. Su hijo había sufrido un grave accidente de moto en campaña y no sabían si se salvaría. El funcionario lo acompañaba, ya que el gaucho se había pasado sólo todo el día. Le preguntamos si había cenado y nos dijo que ni siquiera había almorzado. Fue entonces que compartimos las dos bandejas de comida que nos quedaban. Le ofrecimos hacer una oración especial por su hijo, lo cual aceptó de una forma muy pintorezca ya que respondió: "..ud. sabe que yo no soy de rezar ni de esas cosas, pero esta vuelta los acompaño porque uds. también me acompañaron a mí..."
Su respuesta, me recordó las palabras de nuestro Papa Francisco, cuando nos invita a "Primerear"... a tomar la iniciativa. Hicimos una breve bendición, encomendando a su hijo, en donde el gaucho, con su boina en el corazón, perdió algún lagrimón... chúcaro pero abierto. Cuando nos fuimos, nos agradecía como si le hubiésemos regalado un auto, cuando en realidad lo único que compartimos con él, fue nuestra fe, con un ajustado plato de comida.
Te puedo decir que fue un autentico encuentro con Jesús, preparando esta cuaresma, a través de un agradecido paisano... Como seminarista te digo: Animate!! La vida de cara a Dios, vale la pena!! Si estás dudando: María!! Ella tiene la respuesta... Unidos en la oración! Un fuerte abrazo! Gordo"

martes, 8 de abril de 2014

GESTOS CUARESMALES 2014


Con el deseo de vivir una cuaresma fecunda, decidimos hacer varios gestos de entrega y servicio para acercarnos un poco más a la experiencia misericordiosa del Amor de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Es así que, en los últimos días, pudimos acompañar dos grupos que salen a repartir comida a los más necesitados, por las calles de Montevideo. Concretamente, al grupo SALES, que se reúne el la Parroquia de Belén, y al grupo Luceros, que se reúne en la Comunidad de los Carmelitas del Prado. Además, colaboramos con nuestro trabajo en la construcción del piso de una vivienda del barrio Casabó, jornada que se compartió con la familia residente en dicho hogar. Y realizamos otro Vía Crucis, rezando por todos nuestros hermanos.



Para leer el testimonio de Nicolás Varela haga click aquí.

Para leer el testimonio de Juan Andrés "Gordo" Verde haga click aquí.


Para leer el testimonio de Nicolás Abreu haga click aquí.



Para ver las fotos haga click aquí.

Testimonio del seminarista Nicolás Varela sobre su experiencia y compartir repartiendo comida a los más necesitados.


Como comunidad, nos hemos comprometido a vivir este tiempo de Cuaresma con intensidad. Por eso hemos querido hacer unos cuantos gestos de solidaridad, de servicio y de entrega hacia los demás.

Uno de los gestos que nos propusimos fue el de ir al encuentro  del más necesitado, es por eso que decidimos acercarnos a la realidad que viven nuestros hermanos que se encuentran en situación de calle.  

Algunos de nuestros hermanos seminaristas vieron la posibilidad de juntarnos con algunos grupos que salen a repartir comida por las calles de Montevideo, lo que nos pareció una gran oportunidad para compartir esta gran experiencia.

Comenzamos a contactarnos con los grupos solidarios que reparten comida en las noches, dividiéndonos  en dos grupos de seminaristas, uno de ellos con destino al Grupo Sales, quienes se reúnen en La Parroquia de Belén y el otro con destino al grupo Luceros, que salen desde la comunidad de los Carmelitas del prado.

Del grupo Sales nos contactamos con Ramón y Raúl, quienes  participan activamente de esta gran obra de solidaridad, y  quienes recibieron la propuesta con entusiasmo y alegría, dada la oportunidad de compartir este gran momento solidario.

Este grupo (Sales), es un grupo abierto a todo tipo de creencias, en el que se recibe a todo aquel que quiera y sienta la necesidad de amar, a todos los corazones de buena voluntad. En el mismo, jóvenes y adultos se reúnen cada miércoles  a vivir ese “ser solidario”.

Un miércoles de noche, nos dirigimos con varios seminaristas a prestar nuestro servicio con este cálido y solidario grupo… estaba en nosotros la expectativa de lo que nos íbamos a encontrar  y de como Dios se nos iba a manifestar.

Llegando a la Parroquia de Belén nos da la bienvenida el padre Elizaga, cura párroco, quien nos alentó a seguir en este caminar con alegría y con espíritu de servicio. Luego, pasamos al templo a rezar y preparar el corazón para dar de nosotros lo mejor. Guitarra en mano, oración de por medio y recibiendo el Cuerpo de Cristo, nos disponíamos con mucha alegría. 

Con una gran olla cargada de un rico guiso, partimos acompañados de grandes amigos y amigas de la solidaridad.

En una caravana de autos que llamaba la atención a las personas que circulaban, salimos en la búsqueda de esos “cristos necesitados”.

Encontramos muchos rostros donde se reflejaba hambre, no solo de alimento sino también de ser escuchados y de Dios.

Repartíamos cada plato cargado de amor y acompañado de una palabra de aliento y de escucha… paramos en diversos lugares donde una importante cantidad de personas nos esperaba con sus ollas en la mano…sirviendo siempre con una sonrisa, pues se despertaba en nosotros esa alegría de servicio. También compartíamos con ellos una pequeña oración, donde se los invitaba a rezar y a pedirle a Dios aquellas necesidades del corazón.

Nos hemos encontrado con realidades muy fuertes, como por ejemplo, ver a jóvenes en situación de droga… veíamos en ellos esa mirada perdida y sin rumbo que necesita ser atendida.

Esta experiencia fue una escuela en donde cada uno de nosotros nos hemos llevado una enseñanza acompañada de esas ganas de servir y de seguir caminando.

Queremos agradecerle a Dios primero, por permitirnos vivir esta experiencia de vida que alimenta el alma, también agradecer al grupo Sales por abrirnos sus puertas y poder compartir con ellos esta experiencia que viven cada miércoles, y agradecerle a aquellos que se solidarizan con nuestros hermanos sufrientes y abandonados de nuestra sociedad.