De nuestros estatutos.

El Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", situado en Montevideo, Uruguay, es una comunidad humana, eclesial y educativa a la que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) le ha confiado la tarea de formar a los futuros pastores del pueblo de Dios (cf. PDV 60-61; OT 4).
Fue erigido el 21 de febrero de 1880 por el Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay.
La finalidad de este Seminario es la formación integral de los futuros pastores de las Iglesias locales del país.

viernes, 11 de abril de 2014

Testimonio del seminarista Juan Andrés "Gordo" Verde sobre su experiencia y compartir repartiendo comida a los más necesitados.

Como comunidad, nos hemos comprometido a vivir este tiempo de Cuaresma con intensidad. Por eso hemos querido hacer unos cuantos gestos de solidaridad, de servicio y de entrega hacia los demás.

"De estos gestos cuaresmales que el Seminario nos propuso vivir, me tocó participar del Movimiento Luceros. Una experiencia verdaderamente única! Lo hice junto a los seminaristas de introductorio, sumándonos a lo que cada miércoles los Luceros suelen hacer. Se trata de salir a repartir un poco de cariño a las personas en situación de calle y junto a eso, un plato de comida caliente que los mismos chicos preparan. En criollo: llevamos un mensaje de amor para el alma, acompañado de un plato caliente pa´ la panza. (El video del link dura dos minutos y lo detalla muy bien).


La iniciativa del Movimiento Luceros surgió entre jóvenes del Prado, luego de una peregrinación Mariana. Los chicos volvieron muy entusiasmados y comenzaron a juntarse semanalmente a rezar el Santo Rosario. Pero ese entusiasmo nunca terminó, sino que fue creciendo. La oración movió sus corazones para no quedarse de brazos cruzados. 
Fue así que comenzó el Movimiento: partió de María, la oración y el compromiso por los más necesitados, según las reales posibilidades de unos jóvenes de entre 15 y 23 años. La cosa fue creciendo y había que darle una mayor solidez y continuidad a tan lindo emprendimiento. Dios sopló fuerte y claro, de forma que los Padres Carmelitas del Prado los recibieron de puertas abiertas. No sólo les cedieron un lugar para usar de cocina y punto de encuentro, sino que también los incorporaron como un apostolado de la Parroquia.
Hoy en día, son muchísimos los jóvenes bachilleres y universitarios que vienen de distintos lados del País a compartir esta experiencia: la de ser un Lucero en la oscuridad, llevando "Luz" donde verdaderamente hace falta. Una luz que saben que no les pertenece, porque viene de Dios, pero que con su tiempo, cariño y dedicación, son capaces de transmitir a cada persona con quien se encuentran. Una experiencia verdaderamente enriquecedora!! y vos también podes ser parte!!
Una breve anécdota de este miércoles en particular: luego de haber terminado nuestro recorrido, (ya que nos dividimos en caravanas para hacer distintos recorridos) notamos que nos sobraban dos bandejas con comida. Fue entonces que frenamos en la puerta de un hospital público y nos encontramos con un paisano. Tenía cara de cansado y estaba acompañado de un funcionario del hospital que al parecer, había terminado su horario. No sabíamos si ofrecerles comida o no, ya que no tenían aspecto de estar pasando hambre. Pero frenamos a saludar. Nos presentamos y les dijimos lo que hacíamos. Fue entonces que nos dimos cuenta de que el hombre más que cansado, estaba triste. Su hijo había sufrido un grave accidente de moto en campaña y no sabían si se salvaría. El funcionario lo acompañaba, ya que el gaucho se había pasado sólo todo el día. Le preguntamos si había cenado y nos dijo que ni siquiera había almorzado. Fue entonces que compartimos las dos bandejas de comida que nos quedaban. Le ofrecimos hacer una oración especial por su hijo, lo cual aceptó de una forma muy pintorezca ya que respondió: "..ud. sabe que yo no soy de rezar ni de esas cosas, pero esta vuelta los acompaño porque uds. también me acompañaron a mí..."
Su respuesta, me recordó las palabras de nuestro Papa Francisco, cuando nos invita a "Primerear"... a tomar la iniciativa. Hicimos una breve bendición, encomendando a su hijo, en donde el gaucho, con su boina en el corazón, perdió algún lagrimón... chúcaro pero abierto. Cuando nos fuimos, nos agradecía como si le hubiésemos regalado un auto, cuando en realidad lo único que compartimos con él, fue nuestra fe, con un ajustado plato de comida.
Te puedo decir que fue un autentico encuentro con Jesús, preparando esta cuaresma, a través de un agradecido paisano... Como seminarista te digo: Animate!! La vida de cara a Dios, vale la pena!! Si estás dudando: María!! Ella tiene la respuesta... Unidos en la oración! Un fuerte abrazo! Gordo"

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