De nuestros estatutos.

El Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", situado en Montevideo, Uruguay, es una comunidad humana, eclesial y educativa a la que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) le ha confiado la tarea de formar a los futuros pastores del pueblo de Dios (cf. PDV 60-61; OT 4).
Fue erigido el 21 de febrero de 1880 por el Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay.
La finalidad de este Seminario es la formación integral de los futuros pastores de las Iglesias locales del país.

Historia.

Seminario de 1950.
(Preparado por el Pbro. Mario Hernández)

Quienes aspiraban al sacerdocio ministerial solían ingresar al seminario menor de una de las tres diócesis que había en Uruguay en aquella época (Montevideo, Salto y Florida- Melo ). La edad de ingreso era aproximadamente 12 años. La formación total hasta llegar al presbiterado comprendía 12 años: 5 de seminario menor, donde se culminaban los estudios secundarios con un fuerte hincapié en las humanidades y el latín, y 7 años de seminario mayor. El seminario mayor ubicado en la misma casa que el seminario menor de Montevideo era interdiocesano . La conducción de ambos seminarios estaba en manos de sacerdotes jesuitas. Había un rector con plena autoridad pero que rara vez se dejaba ver; luego venía un prefecto que ejercía la autoridad de una manera muy cercana. Un sacerdote jesuita desempeñaba la función de director espiritual y era quien se ocupaba de orientar la meditación diaria de los seminaristas del seminario menor. En aquel entonces habían aproximadamente 100 seminaristas.
El seminario menor estaba subdividido en 2 sectores o divisiones, por edad: de 12 a 15 y de 15 a 17. Al final de este período el seminarista recibía la sotana. Al comienzo del 6o año de seminario se comenzaba la etapa de seminario mayor, la cual también estaba dividida en dos divisiones: la división de los "filósofos" cuya duración era de 3 años y la de los "teólogos" cuya duración era de 4 años. Al final de la etapa filosófica el seminarista recibía la tonsura con la que comenzaba a ser clérigo. A los largo de los 4 años de la teología se recibían las órdenes menores: ostiariado, lectorado , acolitado, exorcistado; en tercero de teología se recibía el subdiaconado con el consiguiente compromiso de celibato y ya al comienzo de cuarto de teología se recibía el diaconado y hacia fines de año el presbiterado. Cada seminarista podía comunicarse únicamente con seminaristas de su misma división, de hecho cada una de las 4 divisiones llevaba una vida independiente. Para colaborar con el gobierno del seminario, en cada división los superiores elegían a algún seminarista que desempeñara el papel de bedel y sub -bedel que venían a ser los responsables o coordinadores inmediatos del respectivo grupo.
La vida espiritual se cuidaba especialmente, exigiendo una estricta puntualidad para las celebraciones y oraciones comunitarias. Éstas consistían en: laudes , meditación y Misa. Por la tarde se rezaba el rosario, vísperas y por la noche el examen de conciencia. Al igual que en la acutalidad había un retiro mensual y ejercicios espirituales a principios de año. Además los seminaristas participaban de las devociones populares de la época: mes del Sagrado Corazón, mes de María etc ...
La formación pastoral también era atendida. Los seminaristas mayores salían los fines de semana a dar catequesis, acompañar grupos de adolescentes o jóvenes, visitar enfermos en algún hospital y presos en la cárcel de Miguelete. El objetivo era que el seminarista fuese pasando por todas esas etapas.
Al transcurrir casi toda la vida del seminarista dentro del seminario se cuidaba especialmente la educación física durante todo el año pero especialmente en el mes de febrero donde todos los seminaristas pasaban juntos las vacaciones en la casa del Seminario en Santa Lucía. Pero las actividades físicas no eran los únicos esparcimientos, en aquel entonces el seminario tenía su propia radio que abarcaba el circuito del seminario, era la CRAS : " Christus Rex Amplificatrix Statio ", algunos seminaristas se encargaban del mantenimiento, la radio trasmitía música y retrasmitían los partidos de fútbol, algunos seminaristas estaban a cargo de la revista "Brújula" y a veces aparecían algunas publicaciones humorísticas.



· Antecedentes

El 7 de julio de 1746, y a pedido del gobernador Zabala , se instalan en Montevideo los padres jesuitas con el objetivo de establecer una residencia San Estanislao de Kostka , un centro de educación que satisfaciera las necesidades de la noble población. Este colegio, que era gratuito, nunca llegó a contar con todos los cursos de un clásico colegio de la Compañía de Jesús; no obstante contaba con un nivel de estudios análogos a lo que hoy sería el ciclo básico. Los alumnos que querían continuar sus estudios, especialmente aquellos que aspiraban al sacerdocio, podían continuarlos en Buenos Aires o en Córdoba. El alumno más célebre de este período fue el Padre Pérez Castellanos considerado el primer sabio e intelectual oriental. Este colegio duró hasta 1767, año en que fueron expulsados los jesuitas de todo territorio español.

A fines de 1853 se trasladan a la localidad de Santa Lucía dos padres y un hermano jesuita, con el objetivo de instalar un colegio que satisfaciera a los padres de las familias de esa localidad. En 1855 no estaban prontas las nuevas edificaciones para recibir muchos alumnos, por lo que se decidió destinarlo a la formación de ocho jóvenes que deseaban ser sacerdotes. Aunque funcionaba como seminario, no se le dio ese nombre, pues se lo consideraba como una solución transitoria. Este colegio nunca fue abierto por conflictos políticos del momento, los cuales culminan con la expulsión de los jesuitas el 26 de enero de 1859.

Gestiones del ya Vicario Apostólico, Mons. Jacinto Vera y de don Pedro Isasa logran la revocación del decreto de expulsión de los jesuitas. Es así que el 13 de setiembre de 1872 regresan de manera definitiva al Uruguay los padres jesuitas. Desde hacía ya siete años Monseñor Vera venía recaudando dinero entre clérigos y seglares, pensando en que los jesuitas se hicieran cargo de dicho seminario. Sin embargo, la falta de personal en la Compañía de Jesús pospuso la concreción de dicho proyecto.

· Fundación del Seminario Conciliar

El 26 de julio de 1878, el siervo de Dios Don Jacinto Vera, bendijo la piedra fundamental, dando así inicio a la construcción del edificio del seminario. El edificio quedaría definitivamente terminado el 24 de octubre de 1879. El 20 de febrero de 1880 ingresaron los primeros doce seminaristas, niños escogidos de familias modestas o pobres y ese mismo día comenzaron los ejercicios. Dicho seminario funcionaba simultáneamente como seminario mayor, seminario menor y colegio, en el actual edificio del Colegio Sagrado Corazón (ex Seminario) de los Padres Jesuitas. El seminario conciliar funcionó hasta 1922.

En 1919 el seminario menor se traslada a la casa de Santa Lucía, a partir de ahora a cargo del Clero Secular, mientras los seminaristas mayores culminaban su preparación. Es así que en 1922 el seminario mayor deja de funcionar en los hechos. Al finalizar el joven sus estudios secundarios en dicho seminario, éste era enviado a culminar sus estudios en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe o Europa. Mons. Carlos Partelli , entre otros, participó de este tipo de formación.

· Seminario Mayor Interdiocesano y Menor Metropolitano Cristo Rey de Montevideo

Desde 1920 Mons. Aragone , Arzobispo de Montevideo, venía pidiendo infructuosamente al Reverendo Padre Provincial de la Compañía de Jesús que se hicieran cargo de la formación del clero secular uruguayo. Solamente cuando la Santa Sede lo ordena es que la Compañía de Jesús accede a encargarse nuevamente de la formación sacerdotal. El provincial de los jesuitas, el R.P . Luis Parola s.j ., expresó entonces: "Obedecemos aunque sea sacando jesuitas del cementerio, para llevarlos al seminario".

Es así que el 29 de abril de 1933, tiene lugar la inauguración solemne del curso del Seminario Mayor Interdiocesano y Menor Cristo Rey de Montevideo, sito en Instrucciones y Propios, donde se encuentra el actual Cottolengo don Orione .